viernes, 6 de agosto de 2010

La famille

Hoy me he acordado de algo que me sucedió en Marzo... mi abuela se cayó y la iban a operar.
Y es en instantes como ese es cuando te das cuenta de lo que vale realmente lo que tienes alrededor y de lo que significa. Y ese valor es algo muy importante, algo de lo que si no te das cuenta a tiempo, puedes arrepentirte. Y el texto a continuación lo escribí el día antes, el 14 de Marzo y quiero compartirlo con ustedes para que si no se han dado cuenta todavía... vean el tesoro que son los abuelos.


Muchas veces, infravaloramos a nuestros familiares.. sobretodo a nuestros abuelos... siempre se dice lo de que "nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes", y la verdad, que es una de las citas célebres más certeras que conozco.
¿Cuántas veces, nos han dicho, que aprovechemos a nuestros abuelos? Siempre nos han dicho, que una vez que no estén los vamos a echar muchísimo de menos, y que nos vamos a dar cuenta de lo que realmente valen... que nada será lo mismo sin ellos..
¿Cuántas veces nos han dicho, lo arrepentidos que están ellos, de no haberles dicho te quiero más a menudo, de no haber pasado más tiempo con ellos, de no haberse preocupado más por ellos?
Y es que yo tengo la suerte, de no haber pasado nunca por el momento de perder a un abuelo... porque todavía tengo a los cuatro. Pero quizás esto haya hecho que no los sepa apreciar realmente.
Realmente.. ¿Qué es un abuelo o una abuela?
Hay gente que lo ve desde una perspectiva negativa. Los abuelos son aquellos a la que tienes que ir a ver todos los domingos, o todos los meses, porque nos obliga nuestra madre.
Los abuelos son aquellos a los que hay que soportar cuando dicen cada vez que te ve lo mucho que has crecido o el típico "ya estás hecha toda una mujer". Aquellos a los que tienes que escuchar cuando te cuentan anécdotas de cuando eras pequeño/a.
Pero, ¿por qué mirarlo desde ese punto?
¡Las abuelas y los abuelos tienen defectos, como tú, como yo y como todo el mundo! Pero también tienen muchísimas virtudes, que normalmente no sabemos apreciar.
Los abuelos son aquellos que cuando eras pequeño/a te cuidaban encantados de la vida, cuando tus padres no podían porque estaban trabajando, o por cualquier otro motivo.
Los abuelos son aquellos, que pasaban innumerables tardes a tu lado, pintando contigo, cuando los lápices de colores te fascinaban, y no los podías soltar.
Los abuelos son aquellos que jugaban al escondite contigo cuando creciste un poco, y te gustaba correr por todas partes, a pesar de que ellos tuvieran problemas en las rodillas.
Los abuelos son aquellos que jugaron más adelante contigo al parchís y a las cartas, y ya no te gustaba jugar al escondite.
Los abuelos son aquellos que te traían una manta cuando tenías frío, y que te llevaban a su cama cuando te quedabas dormido/a.
Los abuelos son aquellos que veían los dibujos animados en la tele, en vez de los programas que a ellos le gustaban, solo porque a ti te gustaban.
Los abuelos son aquellos que, cuando tus padres no te dejaban comprarte una chocolatina, te daban el dinero a escondidas para que te la comprases.
Los abuelos son aquellos que persuadían a tus padres cuando no te dejaban hacer algo que tú querías, para que te dejaran.
Los abuelos son aquellos cuya única ilusión era ver a sus nietos felices.
Los abuelos son aquellos, que hacían tu infancia más divertida y más alegre.
Los abuelos son aquellos que se dejaban la piel para que tú fueras feliz.
Los abuelos son aquellos, a los que tú ahora llamas pesados y te pesa ir a visitar...
Piénsalo bien. Ellos estuvieron con nostoros cuando fuimos pequeños. ¿Cómo somos capaces de dejarlos así cuando ellos están mayores y no pueden casi valerse por sí mismos?
Son ellos ahora los que necesitan que nosotros les alegremos la vida... Después de todo lo que han hecho por nosotros, no sé como somos capaces de darles la espalda.
Yo, desde hoy, aprovecharé al máximo el tiempo que les queda. Porque sino, sé que cuando no estén, voy a arrepentirme de no haberlo hecho. Pero no solo por eso. Sino porque son mis abuelos. Porque los quiero. Y porque sin ellos, yo no sería quien soy, y yo no estaría hoy aquí.
Porque se merecen disfrutar la vida. Casi más que nosotros. Porque cuando yo sea mayor, quiero que mis nietos se preocupen por mí, que me quieran, que me lo demuestren y que les importe. Porque cuando sea mayor, quiero que mis nietos, pasen el tiempo conmigo.
Y por eso, yo no pienso dejar solos a mis abuelos. Pienso pasar más tiempo con ellos, y menos con gente con la que puedo estar más adelante, cuando mis abuelos no estén.
Porque ellos me han hecho sonreír millones de veces. Y yo no les voy a dar la espalda cuando peor están.
Y no pienso pasar de mi abuela, que se opera mañana. Y la verdad, tengo miedo. Tengo miedo a no verla más. Tengo miedo a no volver a ver a mis abuelos. De no decirles lo mucho que siento no haber aprovechado el tiempo y haber estado más con ellos. Pero eso se acabó hoy.
Te quiero mucho abuela.
Los quiero mucho, a los 4.
M*

martes, 20 de julio de 2010

Amor de un día...


Todos lo hemos tenido... Ya sea con un amigo, una persona que acabas de conocer, alguien de tu familia, ... Cualquier persona vamos. Pero hoy voy a hablar de uno concreto, el amor de "pareja". Un día cualquiera, te metes en el Tuenti y, para tu sorpresa, tienes una petición de amistad. No lo conoces de nada, pero hay algo que te llama la atención... Empezáis a hablar, a compartir datos: donde vives, qué edad tienes, como te llamas, a qué te dedicas, y un largo etcétera. Después de una semana y, quizás, mil horas hablando sin parar, deciden conocerse. Ese día es muy especial, te levantas con una sonrisa en la cara, pensando como te vas a peinar, como te vas a vestir, que perfume te vas a echar, ... Sólo piensas en esa cita. Intentas llegar 20 minutos antes de la hora quedada para llegar la primera y no sentir esa vergüenza de que te mire cuando estás llegando. Aún así, puede que llegues a la misma hora o, quizás, un poco más tarde. Se saludan con un beso en la mejilla, sonríen y van a dar un paseo o a lo que tenían pensado hacer. Se pasan las horas mientras que ustedes hablan y hablan, se ríen, se miran. Y en el momento que se miran, se quedan callados mirándose a los ojos sin quitar la vista. Comienzan a besarse lentamente, tan profundamente que te parece un beso de película. Y así terminan la noche, entre beso y caricias. Parece que son la pareja perfecta, que vuestro "amor" a durar eternamente. Se despiden con otro besazo y una mirada super tierna. Al llegar a tu casa, sonríes durante toda la noche, incluso te conectas para ver si ya llego y comentar esa estupenda tarde juntos. Pero aquí viene lo bonito: ¡Bienvenida al mundo real!... Muy bonito que fue y muy bonito que será en tus pensamientos, pero ni le verás más ni hablarás mas con él. O incluso podrás quedar con él, pero tu querrás algo mas estable y a él le encantará ir de risas y fiestas. Te quedarás par de meses rayada, pensando sólo en él y en esa estupenda cita. Pero no, no vale la pena, ya no sentirás nunca más ese cariño especial de ese día...

Con esto quiero decir que, aunque me ha pasado muchas veces y me he vuelto a dar con la misma piedra, es mejor no hacerse ni ilusiones ni fantasías, solo dejar que el destino decida en tu vida, ya que, siempre nos esperamos más de lo que hay...

Ah, y por último, recordar que un clavo saca a otro clavo... Siempre vamos a tener a alguien en mente, hasta que venga otra persona y nos haga olvidarla.


A*


domingo, 18 de julio de 2010

Full stop

"He decido que voy a vivir esta vida algún tiempo"

Porque la mayoría de la gente se limita a dejarla pasar, no a vivirla. Y eso, para mí, se acabó hoy. Quiero sentir, quiero besar, quiero reír, quiero bailar, quiero saltar, quiero llorar. Quiero afrontar la vida día a día, minuto a minuto. Y aunque sé que los momentos de tristeza llegarán y me inundarán, también sé que una vez más lograré salir a flote. Sin embargo, esto no me preocupa hoy, porque cuando ese momento tenga que llegar, llegará; y ahora, lo único que me preocupa es mi presente. Porque el presente es lo único que puedo disfrutar. El pasado, pasado está y el futuro aún no ha llegado... así que, ¿por qué preocuparse?
Entonces, ¿Qué quiero hacer hoy? - Quiero vivir, quiero sentir, saborear cada segundo compartirlo y sonreír. Pero sobretodo, quiero ser feliz.


M*